¿Conoces el significado de kawaii [可愛い]? Hoy esa palabra japonesa nombra lo lindo, lo bonito y lo que da ganas de cuidar: un dulce, un animal chico, una cara redonda o un objeto diminuto. Salió del país con el anime y la cultura pop, y por eso también se usa para ropa, accesorios y personajes.
El camino hasta ese sentido fue largo. El primer uso tenía que ver con la vergüenza y con la lástima, y de ahí salió el adjetivo que ahora aparece en casi cualquier producto.
Índice 15
El origen de la palabra kawaii
La forma antigua era kahayushi [かはゆし], y más atrás kahohayushi, contracción de 顔映ゆし (kao hayushi): la cara que se enciende. El sentido primero era el de quien se sonroja porque el otro le parece demasiado superior, o porque la escena da vergüenza. Un diccionario japonés-portugués de 1603 ya registra una forma cercana, cauaij, en el terreno de lo que provoca lástima.
De esa vergüenza se pasó a "pobre, da pena mirarlo" y, más tarde, a "da pena y por eso dan ganas de cuidarlo". El salto hasta adorable es el que hoy desconcierta si uno solo conoce el uso de las tiendas. La misma familia queda en kawaisou [可哀想], que sigue significando pobre, lamentable, digno de lástima.
El habla pasó de kawayui a kawaii. Los kanji 可 y 愛 son ateji: se apoyan en el sonido y en una lectura irregular de 愛. La palabra no nació de sumar "aceptable" y "amor". El chino 可爱 (kě'ài) se escribe parecido y también significa adorable, pero la pronunciación japonesa viene del compuesto de la cara encendida, no de esa voz china.
Qué significa kawaii
En el uso de ahora, kawaii es el adjetivo de lo lindo y del afecto que eso despierta. El aspecto cuenta, y también el impulso de acercarse, mimar o proteger.
El derivado kawairashii [可愛らしい] aprieta el matiz: encantador, dulce, bonito. El verbo kawaigaru [可愛がる] cubre cuidar, tratar con ternura y mimar. En algunos contextos también nombra el favoritismo, o la burla, hacia alguien que está en una posición más baja.
Por el lazo con lo joven y lo pequeño, durante mucho tiempo sonó grosero llamar kawaii a un adulto, salvo entre enamorados. Con los personajes y la moda el adjetivo se soltó, y hoy cae sobre personas y objetos. Para quien se ve cool o bien plantado está la palabra aparte kakkoii [かっこいい]. Las chicas jóvenes, además, lo sueltan ante alguien que de algún modo les queda por encima.
Qué se considera kawaii
Hasta un objeto sin cara puede recibir la palabra. En Japón la forma pesa: curvas, círculos y esferas tienen más chance de parecer lindos, y por eso una tijera de mangos redondos puede venderse como tijera kawaii. Lo pequeño entra con la misma facilidad. Un oso de peluche, o cualquier cosa esponjosa, cae en ese grupo dentro y fuera del país.
A veces kawaii nombra el apego a un objeto personal que, para el resto, no tiene nada de bonito. El gusto de un nicho no siempre se explica, y aun así la palabra aparece.
Las crías empujan el mismo reflejo. Cabeza grande, ojos grandes, cuerpo chico y facciones poco marcadas son los rasgos que se repiten en los personajes, y son los que hacen que un cachorro o un bebé despierten ganas de proteger. Esos ojos grandes del manga y del anime tienen historia propia, contada en por qué tantos personajes los llevan así.

La historia de la cultura kawaii
En el periodo Edo (1603-1868) las xilografías de mujeres hermosas recibían el nombre de bijinga [美人画]. Más tarde, Takehisa Yumeji y Katsuji Matsumoto dibujaron chicas de ojos grandes en la ilustración shoujo, y ese dibujo alimentó el manga para chicas.
Como estética de consumo, el kawaii crece en los años 70, con la economía japonesa, los artículos de personajes y el manga shoujo. Hello Kitty es la cara de ese boom. Sanrio la presentó en 1974, primero en un monedero de vinilo: gatita blanca, sin boca, bigotes negros, nariz amarilla y un moño rojo. En pocos años el dibujo pasó de la papelería a casi cualquier objeto.

Kawaii y el burikko
Burikko [ぶりっ子] es la pose de quien actúa con voz infantil, cara inocente y gestos de niña para llamar la atención. La palabra se puso de moda en los años 80. ぶり viene de 振る (furu), en el sentido de hacer como si, y 子 es el sufijo de persona. Hoy casi siempre se escribe en hiragana, y el matiz suele ser crítico: una ternura actuada.
El dibujante Hisashi Eguchi venía usando fórmulas de ese tipo desde finales de los años 70. En 1980 apareció "kawaiko burikko" en Susume!! Pirates. Al año siguiente, un gag de la comediante Kuniko Yamada ayudó a volverlo frase de todos. El artículo sobre el burikko y la ternura actuada sigue esa pose con más calma.
Por la misma época, muchas adolescentes escribían marumoji, la letra redonda. También se la llamó koneko-ji, burikko-ji y manga-ji. El investigador Kazuma Yamane situó el arranque de esa letra hacia 1974 y el salto de popularidad en 1978: trazos curvos, corazones y caritas, fáciles de hacer con un portaminas fino.

De esa letra sale parte de la idea de que lo redondo y lo sonriente puede ser kawaii. Muchos personajes llevan la proporción al extremo, sobre todo los chibi. Un modo infantil de hablar entra en el mismo paquete: quien lo usa elige una cara inocente, y a veces esa cara roza lo erótico.
Distintos tipos de kawaii
En los años 90 la palabra se partió en compuestos que fuera de Japón se oyen menos. Cada uno junta kawaii con un adjetivo que, a primera vista, le queda lejos.
Erokawaii, lindo y sensual
Erokawaii [エロかわいい] junta erótico y lindo. En la ropa se ve piel, transparencia y negro junto a volados, lazos, encaje, lunares y rosa.
Conviene dejar al lado, sin fundirlas, la fórmula ero-kakkoii [エロかっこいい], erótico y cool. Se asoció a la cantante Koda Kumi cuando, hacia 2004, cambió una imagen más recatada por un estilo sexy. El videoclip de Crazy 4 U, de enero de 2004, suele citarse como el giro. Las dos etiquetas comparten el "ero" y nombran mezclas distintas.
Busakawaii, feo y lindo
Busa-kawaii [ブサかわいい] junta feo y lindo. Se usa con animales y también con personas: alguien que a la primera mirada no entra en el molde y, aun así, resulta encantador. Un pug o un bulldog suelen servir de ejemplo cuando el término cae sobre una mascota.
Kimokawaii, raro y lindo
Kimokawaii [キモかわいい] sale de kimoi, asqueroso, raro o que da cosa, más kawaii. Nombra lo que da grima y, al mismo tiempo, ternura. El dúo de comedia Ungirls quedó como ejemplo de esa rareza que igual se llama linda. El oso rosa Gloomy Bear, creado por Mori Chack en 2000, empuja el contraste más lejos: un peluche de color dulce con fama de violento.

Godzilla, los Gremlins o Bob Esponja entran en conversaciones parecidas fuera de Japón. Son raros y, para quien los quiere, lindos de todos modos.
Otros compuestos
- Yurukawaii junta lo suelto, lo relajado, con lo lindo.
- Kakkokawaii junta lo cool y lo lindo. Los autos kei, de motor chico, a veces se llaman kawaii por el tamaño, y ese recorte está en los kei y su motor de 660 cc.
- Kireikawaii junta lo bello y lo lindo.
- Gurokawaii junta lo grotesco y lo lindo. El maquillaje pesado puede caer en ese lado.
- Shibukawaii mezcla lo sobrio del shibui con lo lindo: una pieza simple, de gusto contenido.
Cómo se ve el kawaii fuera de Japón
Fuera de Japón, mucha gente lee el kawaii como cosa de niños o solo de chicas. El dibujo empuja esa lectura: ojos grandes, ropa de colores, voz aguda y gestos exagerados. En series, juegos y manga, parte del público supone que el producto va dirigido a la infancia.
En Japón el mismo lenguaje gráfico aparece en avisos, empresas, trenes y oficinas, también para adultos. Una cara linda en el almuerzo o en el andén puede ser la superficie amable de un día lleno de reglas. El par honne y tatemae nombra, en otro texto, lo que se enseña y lo que se guarda.
Dónde aparece el kawaii en Japón
En una tienda de recuerdos el kawaii está en el estante y también en el cartel. La foto de abajo junta tres usos distintos: una línea de ayuda a víctimas de delitos, con un conejo triste; un aviso policial sobre la estafa de transferencia, la furikome sagi, dibujado con una oficial; y un local de ramen que usa a un personaje de anime en el letrero.

Las mascotas hacen un trabajo parecido para ciudades, centros y emisoras. En la foto se ven un personaje con yelmo de samurái, una mascota de centro de información con kimono y Domo, el monstruo marrón de NHK.

All Nippon Airways pinta aviones con Pokémon desde 1998. En la foto, un Boeing lleva a Pikachu en la cola amarilla y una fila de personajes a lo largo del fuselaje.

El correo japonés también pone mascotas en sellos, y en las rutas se cruzan camiones con Hello Kitty y trenes enteros dedicados a una serie. Hay islas que viven de ese imán: Okunoshima y sus conejos, y varias islas de gatos. Varias policías tienen su propio dibujo en la fachada del koban. Los cafés siguen la misma vía, entre el maid cafe y el café de gatos.
Hasta las vallas de obra entran en el juego. En la foto hay ardillas enganchadas a una reja, una barrera rosa con Hatsune Miku y un pato naranja que lleva escrita la palabra Okinawa.

En la calle, un camión de Hoppy cruza el paso de cebra con un oso de gorra rosa. El anuncio usa la misma lógica que el cartel y el avión: un dibujo tierno sobre un objeto de adultos.

Moda, moe y las otras formas
Además del burikko, la ropa arrastra el kawaii hacia otros estilos. La moda lolita trabaja volumen, lazos y una silueta de otra época. En la foto se ven cuatro variantes, del celeste con peluche al rosa con varita. Si los nombres lolita, loli o lolicon se cruzan, conviene separar la moda de los otros usos.

El decora llena el cuerpo de pinzas y colores, y el kigurumi convierte el pijama de animal en disfraz. Los dos viven al lado de otras modas de Harajuku, reunidas en la guía de estilos y en el texto sobre el kigurumi.
Moe es la palabra vecina. También señala a alguien adorable, y en el anime suele caer sobre un personaje tímido, amable o inocente. El recorrido de esa palabra está en el origen de moe. En la calle, el mismo gusto se nota en detalles chicos: el celular con un dije, el auto con peluches en el tablero, un bento con la cara de un personaje.
Animes en los que el kawaii se nota
K-On! sigue a una banda de chicas en el club de música ligera del instituto. Es un paso casi obligado para quien busca algo lindo y moe. Hay más series de música en esta selección.

Kimi ni Todoke acompaña a Sawako Kuronuma. En la escuela la apodan Sadako porque su aspecto recuerda a la chica de Ringu, y el romance crece desde esa distancia.

Ao Haru Ride vuelve a juntar a dos compañeros que se gustaban y se separaron. Cuando se reencuentran, ella intenta acercarse y él parece indiferente.

Otros títulos que caben en la misma estantería, como recomendaciones y no como un ranking cerrado:
- Acchi Kocchi
- Akagami no Shirayuki-hime
- Bokura ga Ita
- Clannad
- Gochuumon wa Usagi Desu ka?
- Golden Time
- Hanamaru Youchien
- Hetalia Axis Powers
- Hibike! Euphonium
- Kaichou wa Maid-sama!
- Love Live y otros animes de idols
- Lovely Complex
- Mikakunin de Shinkoukei
- Minami-ke
- Nana
- Non Non Biyori
- Ore Monogatari
- Romeo x Juliet
- Shigatsu wa Kimi no Uso
- Shinryaku! Ika Musume
- Sukitte Ii na yo
- Suzumiya Haruhi no Yuuutsu
- Toradora
- Yuru Yuri
- Yuyushiki
- Zero no Tsukaima
Hay una lista más larga de series lindas, kawaii y moe en este recorrido por animes tiernos.
La agresión tierna
Cute aggression, en japonés キュートアグレッション, es el impulso de apretar, mordisquear o "comerse" algo demasiado lindo, sin ganas de hacerle daño. Oriana Aragón y sus colegas lo describieron en 2015 como una expresión dimorfa: el mismo estímulo tierno dispara cariño y un gesto que, en otro contexto, parecería agresivo. El trabajo lee ese contraste como una forma de no desbordarse.
Un perro con la cabeza fuera del auto, o una cría muy chica, puede dispararlo. En Japón ese dibujo está en el cartel, en el avión y en el peluche, así que el impulso tiene dónde aparecer en un día común.
Kawaii nombra, al final, un afecto que empezó en el rubor y en la lástima y hoy cabe en una tijera, en un cartel policial y en una banda de instituto. ¿Qué piensas de este lado de la cultura japonesa? ¿Ya conocías el sentido antiguo de la palabra?






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