En un cruce de Tokio alguien avisa que la luz ya está azul. El semáforo, a simple vista, es verde; en algunos postes tira a turquesa. La palabra japonesa para verde es midori (緑) y la de azul es aoi (青い), y aun así esa luz se llama ao shingō (青信号).
Durante siglos, ao cubrió un abanico de tonos fríos: el cielo, el mar, la hoja nueva. Midori apareció más tarde, y el hábito de decir «azul» para lo verde fresco se quedó en el vocabulario, en el semáforo y, con el tiempo, en la propia ley de tráfico.

Índice 3
Los cuatro colores antiguos
El japonés clásico trabajaba con cuatro palabras básicas, cada una con un rango amplio, lejos de la rueda de primarios que se enseña en la escuela:
- Negro — kuroi — 黒い — lo oscuro;
- Blanco — shiroi — 白い — lo claro;
- Rojo — akai — 赤い — lo brillante y cálido;
- Azul — aoi — 青い — lo fresco: cielo, mar, verde joven.
Esas cuatro siguen siendo adjetivos en forma い. El verde midori se usa casi siempre como sustantivo: una camisa verde es midori no shatsu, no un adjetivo flexionado al estilo de aoi. El amarillo 黄色い (kiiroi) también toma い, pero es más tardío. Otros nombres de color se comportan como midori:
- 黄色 — kiiro — amarillo;
- 緑 — midori — verde;
- ピンク — pinku — rosa.
De cerca, el mar a veces se ve verde; de lejos, azul. El ojo separa el tono. La lengua antigua metía esos matices en ao.
La palabra midori para el verde aparece en el período Heian (794-1185).
Hojas, manzanas y juventud en 青
El kanji 青 se traduce por «azul» en el diccionario, y en la vida real sigue pegado a cosas que en español son verdes o jóvenes:
- 青葉 — aoba — hojas nuevas;
- 青菜 — aona — verduras de hoja;
- 青りんご — aoringo — manzana verde;
- 青山 — Aoyama — barrio de Tokio;
- 青二才 — aonisai — novato, alguien «verde»;
- 青春 — seishun — juventud;
- 青年 — seinen — joven, juventud.
En español también decimos que alguien está verde cuando acaba de empezar. El japonés metió esa idea en 青: inmaduro, fresco, todavía sin sazón. Con los nombres de color en japonés, 青 y 緑 conviven: midori pinta el tono; ao conserva compuestos viejos.
Los idiomas conservan reliquias incluso cuando ya existe una palabra más precisa. Por eso 青りんご sigue glosándose como «manzana azul», aunque el fruto sea verde.
Cómo el 青信号 se quedó en la ley
Los semáforos llegaron a Japón cuando midori ya existía. El primer semáforo eléctrico automático se instaló en 1930 en el cruce de Hibiya, en Tokio, importado de Estados Unidos, con rojo, ámbar y verde.
Los periódicos de la época escribieron las luces como rojo, amarillo y ao. Un documento oficial de 1933 todavía decía 緑信号 (señal verde), calco del green light americano. La calle, en cambio, decía 青信号. El oído colectivo ganó: en 1947 la norma pasó a hablar de luz azul, y hoy la Ordenanza de ejecución de la Ley de Tráfico Vial (道路交通法施行令) llama a la luz de avance 青色の灯火.
En 1973 una ordenanza del Gabinete pidió que esa luz fuera «un verde lo más cercano posible al azul». Japón no es parte del Convenio de Viena de 1968 sobre señales de tráfico; el compromiso visual fue un verde azulado, a veces turquesa en lámparas viejas, más verde puro en muchos LED modernos. El nombre no cambió. Sigue siendo 青信号.
Si estudias japonés o cruzas una calle en Osaka, la palabra útil para el semáforo es aoi. Para describir una camiseta verde, midori. El semáforo concentra las dos historias: el ojo ve un verde; la lengua, y la ley, siguen diciendo azul.






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