Una casa japonesa tradicional no se entiende por un solo objeto. Se reconoce en la manera en que el suelo, las puertas y los espacios de paso cambian la rutina: se dejan los zapatos en la entrada, una habitación puede abrirse o dividirse y la luz llega filtrada por papel.
No todas las viviendas japonesas conservan estos rasgos, pero muchos siguen presentes en washitsu, ryokan y casas antiguas. Esta guía reúne diez elementos para saber qué son, dónde aparecen y qué función cumplen.
Índice 10
1. Shōji, fusuma y ranma: paneles que cambian el espacio
Los shōji son paneles corredizos de entramado de madera y papel washi. Dejan entrar luz difusa sin convertir la ventana en un hueco completamente expuesto. Por eso suelen aparecer junto a ventanas, jardines o corredores interiores.

Las fusuma también se deslizan, pero son opacas y separan habitaciones o cubren armarios. La diferencia importa: abrir varias fusuma puede unir dos espacios para una visita; cerrarlas devuelve intimidad. Los ranma, ubicados sobre puertas o paneles, pueden ser calados u ornamentales y ayudan a que la estancia no se sienta cerrada.


2. Genkan y engawa: dos formas de cruzar un umbral
El genkan es la entrada rebajada donde se dejan los zapatos antes de subir al nivel de la vivienda. No es un recibidor decorativo: marca con claridad dónde termina la calle y empieza la zona donde se vive sobre madera o tatami.

El engawa cumple otro papel. Es la franja de madera entre la habitación y el exterior, a menudo frente al jardín. Puede funcionar como corredor, lugar para sentarse o transición cuando se abren los shōji. Junto con los aleros, ayuda a explicar por qué estas casas no separan interior y exterior de manera brusca.

3. Tokonoma: rincón para una pieza elegida
El tokonoma es un nicho elevado de la sala japonesa formal. Allí pueden colocarse un pergamino, una pieza de cerámica o un arreglo de ikebana. No es una repisa para acumular objetos: su fuerza está en presentar pocas piezas y renovarlas según la ocasión o la estación.

También da jerarquía a la habitación. En una recepción formal, el asiento de honor se relaciona con la posición del tokonoma, algo que aún aparece en espacios de estilo tradicional.
4. Madera, grandes aleros y tejados inclinados
La estructura de una casa tradicional japonesa se apoya en postes y vigas de madera. Los tejados pronunciados y los aleros profundos protegen paredes y aberturas de la lluvia y del sol. Este diseño responde a un clima con veranos húmedos y a la necesidad de ventilar sin depender de una casa herméticamente cerrada.

5. Tatami: suelo, medida y forma de habitar
El tatami es una estera rectangular cubierta de igusa, un junco tejido. En una habitación japonesa define el suelo y también condiciona el uso: allí se camina sin zapatos, se colocan cojines y se extiende el futón cuando llega la noche.
Las dimensiones del tatami no son idénticas en todo Japón, pero el número de esteras todavía sirve para describir el tamaño de una habitación. Por eso conviene entenderlo como una referencia espacial, no como una medida idéntica en cada región.

6. Kotatsu, chabudai y zabuton: vida a ras de suelo
El kotatsu es una mesa baja con calefactor y una manta que retiene el calor. El chabudai es otra mesa baja, usada para comer, conversar o trabajar; no necesita tener calefactor. Para sentarse se usan zabuton, cojines planos que sustituyen a la silla en un cuarto de tatami.


7. Ofuro: el baño pensado para remojarse
Ofuro puede referirse al baño o, de forma más precisa, a la bañera. En la disposición japonesa tradicional, lavarse y sumergirse son acciones distintas: primero se usa la zona de ducha o lavado y después la bañera sirve para remojarse. Por eso es habitual que el inodoro esté separado del cuarto de baño.

8. Irori: hogar de las casas antiguas
El irori es un hogar hundido en el suelo, usado históricamente para calentar la habitación y preparar comida. Sobre él podía colgar una olla mediante un gancho. Hoy se encuentra sobre todo en viviendas históricas, posadas rurales y espacios conservados, no como elemento habitual de un apartamento contemporáneo.

9. Sudare: sombra y ventilación
Las sudare son persianas ligeras hechas con tiras de bambú, madera u otros materiales trenzados. Se colocan para suavizar el sol directo y conservar el paso del aire. Frente a un engawa o una ventana, resuelven una necesidad muy concreta: dar sombra sin cerrar por completo la casa.

10. Qué permanece en las viviendas actuales
Una casa japonesa moderna puede tener hormigón, ventanas de vidrio, cocina occidental y dormitorios con cama. Aun así, el genkan, una habitación con tatami, puertas corredizas o un futón siguen siendo referencias vivas. La casa tradicional importa no porque todas las familias vivan igual, sino porque explica de dónde vienen muchas costumbres cotidianas del hogar japonés.
Si visitas una vivienda de estilo tradicional, mira menos la cantidad de objetos y más las transiciones: del genkan al suelo elevado, del shōji al engawa y del cuarto vacío a un espacio preparado para dormir, comer o recibir a alguien.
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