El Japón tiene fama de ser un país sexista, con desigualdad de género y algunos factores culturales que favorecen el machismo. Esto genera muchas preguntas y dudas. ¿No existen feministas para luchar por la igualdad en Japón? En este artículo, vamos a hablar sobre el sexismo y el feminismo en Japón.
Tabla de contenido
La historia del Japón sexista
La sociedad japonesa nunca fue hecha para ser construida bajo la idea de Igualdad de Género, al menos no en el sentido occidental, la propia clase de Sociología Japonesa habla sobre tal asunto. Desde el comienzo del Japón existía una jerarquía entre sexos.
Durante el período Tokugawa, las mujeres eran subordinadas a los hombres y necesitaban ser obedientes a los hombres de la familia, sea padre, suegro, marido y hermano. Ellas eran enseñadas apenas a cuidar de la familia y ser una buena madre.
Mesmo con la caída del régimen Tokugawa y la Restauración Meiji, el estatus de la mujer ante la sociedad japonesa permaneció inmutable. Hasta hoy las mujeres todavía tienen un fuerte papel como madre, excepto que culturalmente las mujeres cuidan de las finanzas de la casa.
La constitución Meiji de 1889 no concedía derechos legales, manteniendo a las mujeres bajo la condición de subordinadas y bajo la responsabilidad legal de los «padres y jefes de familia». Con la occidentalización las mujeres japonesas comenzaron su lucha por derechos.
A pesar de la lentitud en resolver algunas situaciones igualitarias, tal reforma prohibió el tráfico de mujeres, permitió que las mujeres fueran autorizadas a solicitar el divorcio y extendió la educación primaria igualitaria para ambos sexos ya en el siglo 19.

La historia del Feminismo en Japón
La historia del feminismo en Japón es bastante antigua, pero las luchas comenzaron junto con el feminismo en occidente. Muchos historiadores argumentan que el feminismo japonés tiene su origen en el período Heian, hace unos 1000 años.
Sin embargo esa idea puede ser discordada, pues la mayoría de los japoneses durante ese período, no parecían tener cualquier consciencia sobre la igualdad de género y más como consecuencia de fenómenos culturales.
Una fecha más precisa sería durante el inicio del siglo 20, cuando las ideas occidentales comenzaron a fluir hacia la sociedad japonesa. Sin embargo, el Japón nunca tuvo ningún movimiento feminista a gran escala en ningún momento de su historia.
La única razón por la cual las mujeres son protegidas por las mismas leyes que los individuos del sexo masculino fue Beate Siota Gordon, una civil americana nacida en Europa que escribió el borrador del Artículo 24 de la Constitución Japonesa.
Muchos cambios concretos fueron hechos como resultado, incluyendo derechos de voto y reformas en los sistemas de casamiento. En realidad, el Japón fue más rápido en permitir que las mujeres votaran que la mayoría de los otros países.
El boom económico del Japón en la década de 90 también llevó a las mujeres al mercado de trabajo que hoy pueden ser independientes de los hombres. Desafortunadamente la desigualdad de género puede ser vista en las diferencias salariales entre hombre y mujer.

Ausencia de Feminismo de 2ª y 3ª Ola en Japón
El Feminismo de Segunda Ola es frecuentemente considerado un movimiento popular durante la mitad del siglo 20 que se concentra en la iluminación de las mujeres, principalmente en el empleo y la accesibilidad económica.
Las mujeres exigían derechos de acceso a los privilegios que antes solo los hombres tenían, por lo tanto, puede ser descrito como las mujeres persiguiendo la masculinidad, en vez de la igualdad de género.
La sociedad se volvió tolerante con las chicas que buscan la masculinidad, como purificar la carrera académica científica, usar ropa masculina (como chaquetas y pantalones) y tener hobbies como disparar y conducir, lo que se volvió tendencia en el siglo pasado.
Sin embargo, ese movimiento nunca llegó al Japón, al menos no a gran escala. Parece ser ampliamente aceptado que la cultura japonesa valora un concepto completamente diferente en relación a la igualdad de género.
El feminismo japonés difiere del feminismo occidental en el sentido de que menos énfasis es dado a la autonomía individual. Esto es porque el Japón es una sociedad que trabaja en equipo, entonces cosas como el individualismo no son difundidos en la cultura japonesa.
La resistencia del pueblo japonés a las luchas del feminismo están profundamente entrelazadas en la cultura de soportar las peores situaciones sin quejarse o hacer una escena. A pesar de las luchas de Shizue Kato y Chizuko Ueno no tuvimos tanto progreso.

¿Las Mujeres Japonesas se sienten inferiores?
De acuerdo con una investigación que preguntó a las personas si querían renacer con otro sexo, 46,7% de los hombres y mujeres respondieron que gustarían de quedarse como están. Las mujeres parecen beneficiarse mucho con esa diferencia de género.
Esto queda aparente cuando miras a los adolescentes japoneses. Cuando vas a la Disneylândia de Tokio o a escuelas de música, escuelas de arte y clases de idiomas, la mayoría de los adolescentes presentes son mujeres.
Las chicas tienen muchas más oportunidades de enriquecer su vida adolescente que los chicos, porque las chicas están exentas de las obligaciones sociales impuestas a los chicos, como éxito académico/profesional y tradiciones familiares.
Mientras los chicos están atrapados en academias y en los currículos post-escolares, frecuentemente abatidos por sus instructores, las chicas pueden salir y seguir sus pasiones o salir con amigos. Entonces medio que la desigualdad en el Japón no es 100% mala.
Las adolescentes japonesas también tienen una gran influencia en nuestra cultura, que puede ser sentida no solo en el Japón, sino en el mundo entero. Frecuentemente son protagonistas de muchos romances y mangás que hasta definen la moda y vocabulario joven.
Además, la desigualdad de género en el Japón es frecuentemente reforzada por las propias mujeres. Muchas mujeres japonesas mayores tienden a votar por políticos conservadores. Shintaro Ishihara, ex gobernador de Tokio ampliamente considerado ultraconservador, fue elegido con el apoyo de mujeres mayores.
También existe esa carrera armamentista entre las mujeres, principalmente las dueñas de casa, sobre cómo ser una mujer perfecta. Obento es un ejemplo claro de eso. O sea, las mujeres no están tratando de ser hombres, porque gustan de ser mujeres.

Kikokushijo – Hijos Repatriados
Kikokushijo [帰国子女] se refiere a hijos de expatriados japoneses que participan de su educación fuera del Japón. Suele ser usado para referir a niños inmigrantes que volvieron al Japón, o simplemente japoneses que tuvieron una vida occidental antes del Japón.
El feminismo gana fuerza en el Japón por causa de los Kikokushijo que experimentaron el feminismo y la libertad en tierras extranjeras y son particularmente apasionadas por cambiar el sistema. Parecido a los brasileños que viven quejándose del Japón y su cultura.
Existen muchas feministas en el Japón, pero la gran mayoría de ellas son repatriadas, inmigrantes o personas con alguna experiencia en el extranjero. Raramente se oye hablar de una activista puramente japonesa. Por ser minoría, su influencia es limitada.

Las Feministas Japonesas
Mujeres de personalidad fuerte, rechazaron aceptar el papel de «buenas mujeres» y acabaron pagando con la vida por su activismo radical. Entre ellas, destacan Kanno Suga (1881-1911), Kaneko Fumiko (1906-1926) y Itô Noe (1895-1923).
Otras mujeres intentaron luchar de forma justa buscando apoyo de hombres liberales, pero no consiguieron buenos resultados intentando cambiar la política. Claro que existen algunos movimientos que merecen destaque en este artículo.
Académicas feministas prominentes en el Japón en las últimas décadas incluyen a la socióloga Ueno Chizuko y la teórica feminista Ehara Yumiko. Hoy en día tenemos muchas mujeres que siguen una carrera independiente, llamadas de Kyariaūman.
Mitsu Tanaka fue la figura individual más visible en el movimiento feminista radical del Japón durante el final de los años 1960 e inicio de los años 1970. Ella escribió una serie de panfletos sobre temas feministas, siendo el más conocido Liberation from Toilets.
Misako Enoki era una farmacéutica que organizó activistas para presionar la legalización de la pílula anticonceptiva. Su enfoque fue atraer la atención de la media, formando un grupo de protesto llamado Chupiren, que usaba cascos rosas.
Recomendamos investigar también sobre:
- Chizuko Ueno, académica de estudios femininos y activista;
- Sayaka Osakabe – fundadora de la Matahara Net;
- Minori Kitahara, dueña de una tienda de juguetes sexuales para mujeres;
- Mitsu Tanaka, feminista, acupunturista y escritora;
- Hisako Matsui, directora de cine;

Movimientos Feministas del Japón
En 1970, a la estela de los movimientos anti-Guerra de Vietnam, un nuevo movimiento de liberación de las mujeres llamado ūman ribu emergió en el Japón de la Nueva Izquierda junto con movimientos estudiantiles radicales.
Este movimiento estaba en sincronía con movimientos feministas radicales en los Estados Unidos y en otros lugares, catalizando un resurgimiento del activismo feminista en los años 1970 y más allá.
Las japonesas feministas son tan legales que en pleno movimiento de libertad, ellas no albergaban solo igualdad con hombres, sino también destacaban que los hombres deberían ser liberados del sistema opresor patriarcal y capitalista.
En 1979, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer fue adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas. La convención fue ratificada por el gobierno japonés en 1985. Claro que eso no fue suficiente.
Sekirankai – Sociedad de la Onda Roja
Sekirankai, fue la primera asociación socialista de mujeres. Yamakawa Kikue y otras organizaron la asociación en abril de 1921. El manifiesto de la Onda Roja condenó el capitalismo, argumentando que él transformaba mujeres en esclavas y prostitutas.
Las familias rurales fueron obligadas a contratar a sus hijas para fábricas debido a dificultades financieras. Esas chicas fueron obligadas a vivir en dormitorios, sin poder salir, excepto para trabajar. Ellos trabajaron en turnos de 12 horas en malas condiciones.
Sexismo en el Lenguaje
Frecuentemente, se espera que las mujeres en el Japón hablen de acuerdo con los estándares tradicionales de onnarashii (女らしい). En la habla, onnarashii emplea un tono de voz artificialmente alto, formas de habla educadas y frecuencia de palabras consideradas femeninas.
Las feministas difieren en sus respuestas, algunas creen que tal lenguaje es basado en el género y encuentran eso «inaceptable». Otras feministas argumentan que la historia y diferencias de vocabulario por género no está ligada con opresión igual en el Occidente.

Los Resultados del Feminismo en Japón
A lo largo de la historia la influencia de feministas japonesas y occidentales consiguieron hacer grandes cambios en la sociedad japonesa. Abajo vamos a listar un pequeño histórico rápido de esos cambios:
- 1986 – Implementación de la Ley de Oportunidades Iguales de Empleo;
- 1919 – Creación de la Asociación de Nuevas Mujeres;
- 1921 – Ley permite que mujeres participen de reuniones políticas;
- 1923 – Formación de la Federación de Organizaciones Femininas de Tokyo;
- 1946 – Las mujeres pudieron votar por primera vez;
- 1948 – Permitido el Aborto en el Japón;
- 1976 – Permitido que hombres use el apellido de la mujer;
- 1985 – Aprobado Proyecto de Ley de Igualdad de Oportunidades de Empleo;
- 1999 – La pílula anticonceptiva fue legalizada en el Japón;
- 2016 – Yuriko Koike se convirtió en la 1ª gobernadora de Tokio y fue reelegida en 2020;
Pretendo actualizar ese histórico de realizaciones, si recuerdo de alguna fecha importante, basta comentar…
Otras realizaciones para el beneficio de las mujeres fueron la implementación de vagones exclusivos y otros establecimientos, permitiendo así seguridad. Otro asunto bastante discutido es la seguridad de las mujeres en el Japón contra hombres pervertidos.
El artículo 14 dice: «Todas las personas son iguales ante la ley y no habrá discriminación en las relaciones políticas, económicas o sociales por causa de credo, sexo, condición social u origen familiar».
Artículo 14 de la Constitución Japonesa

La influencia de las Mujeres en el Japón
Las mujeres en el Japón son superiores en muchos aspectos, no entiendo la idea de algunas feministas extremistas de querer ser iguales a los hombres en algunos aspectos, no veo ningún hombre queriendo usar falda o andar desnudo (sin generalizar, estoy hablando de las extremistas).
Las mujeres votan en el Japón hace más de 70 años, en realidad más mujeres votan que hombres en las elecciones nacionales. Si las mujeres japonesas estuvieran seriamente infelices con su situación, ellas podrían apoyar candidatos que colocasen el “sexismo” en primer lugar.
El sexismo y feminismo no es un asunto caliente en el Japón, aunque la media abordando frecuentemente tales asuntos. Podemos ver culturalmente la presencia de las mujeres en las medias japonesas, ellas son protagonistas de juegos y son vistas como líderes.
Coja cualquier juego americano, dibujo, película y programa de TV. Gran parte tenemos protagonistas machos o historias centradas en hombres. En el Japón la mayoría de las historias tienen liderazgos y orientaciones femeninas.
Hablando de cultura, la primera novelista del mundo es Murasaki Shikibu que escribió el «Cuento de Genji» a inicios del siglo 11. La literatura en la Era Heian (794-1085) era más o menos predominantemente femenina.
La educación japonesa era gratuita para la clase alta en un período tan inicial y turbulento de la historia. Todo eso fue gracias a las bajas barreras y oportunidades iguales de educación, diferente de muchos países occidentales desarrollados.
Las celebridades más ricas e influyentes del Japón son mujeres. Las mujeres tienen más libertad social y menos presión que los hombres. Tal vez el hecho de ser más fácil ser mujer que hombre en el Japón, colabora con la falta de poder del feminismo.

¿El Japón es realmente Sexista? ¿Existe Desigualdad de Género?
Concluyendo, existe una estructura social dentro del país que impide que el feminismo ocurra y el reforzamiento del prejuicio de género viene no solo de los hombres establecidos, sino también de las propias mujeres. El sistema funciona así, queriendo o no.
Existen movimientos para cambiar el sistema, pero la mayoría de ellos es de influencia extranjera o liderada por extranjeros y tiene influencia limitada en el Japón. Aquellos que proclaman al Japón “sexista” son predominantemente hombres y mujeres extranjeras.
Cuando no son extranjeros, generalmente son mujeres de carrera de alto nivel. No verás ninguna entrevista con mujeres japonesas comunes. No verás citas de mujeres japonesas comunes hablando sobre sexismo o feminismo.
Si eres una brasileña que está quejándose de la desigualdad de género o del sexismo en el Japón, sabe que Brasil está en 94 en el Ranking GII y 79 en el HDI, mientras que el Japón se encuentra en 22 en el GII y 19 en el HDI. O sea, Brasil es más sexista que el Japón.
Esos valores calculados muestran que el Japón pierde 0.103 de desarrollo por causa de la desigualdad de género, mientras que Brasil pierde 0.407. Entonces antes de cuestionar valores culturales, tal vez quieras cambiar un poco tu forma de pensar.
Es innegable que exista desigualdad de género o sexismo en el Japón, en Brasil o en cualquier país del mundo, y los factores culturales denotan eso. Aun así, antes de salir criticando la cultura de los países, mejor intentar mirar para el propio ombligo.
En realidad, ya he visto diversos japoneses preguntando lo mismo sobre los americanos y brasileños. Debes preguntar por qué los humanos son sexistas y etiquetar a los japoneses o al Japón como sexista. Cada cultura y sociedad tiene su forma de resolver las cosas.
Una japonesa me dijo que la razón de las personas que encuentran al Japón exclusivamente sexista es porque no tienen conocimiento suficiente sobre la historia del «sexismo», «el movimiento de liberalización de las mujeres», «machismo», «caballerosidad» y otros.
Disculpa, yo no quise ser grosero, pero sinceramente estoy cansado de tanta generalización que las personas hacen por encima de determinado asunto. Parece ser de la cultura brasileña quejarse de las cosas, entonces tales frases son solo para aquellos que cuestionan al Japón de forma grosera e injusta.
Este texto fue escrito basado en las respuestas de varias mujeres en sitios como Quora, además de una investigación minuciosa en artículos, libros e investigaciones académicas sobre feminismo en el Japón. No son mis palabras, ¡sino las palabras del pueblo!
Con el fin de complementar este artículo, recomendamos leer nuestro artículo con tema: «Mujeres Japonesas, respetadas o menospreciadas?«. ¡Espero que hayan gustado esa lectura! Si te gustó comparte y deja tus comentarios.


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