¿Son las escuelas japonesas iguales a las del anime?

¿Son las escuelas japonesas iguales a las del anime?

Del gakuran al kyūshoku: lo que el instituto japonés comparte con el anime, y lo que el dibujo se inventa

¿Será que las escuelas del Japón son iguales que las escuelas de los animes? La mayoría de las animaciones japonesas, a pesar de tanta fantasía y exageración, acaba mostrando un escenario reconocible de la vida escolar en Japón. Los animes escolares son un género bastante popular, y casi todos repiten las mismas características que, de tanto verse, parecen clichés.

En muchos puntos el dibujo copia bien el colegio japonés y el modo en que se relacionan los alumnos. En otros se cuela lo que queda mejor en cámara, como esa azotea que en tantas escuelas reales está cerrada.

Índice 5

¿Dónde las escuelas de los animes aciertan?

Clubes — Lo primero que salta a la vista en un anime escolar es la existencia de los clubes, o bukatsu: deporte, lectura, música, informática. En la mayoría de las series los protagonistas viven en uno. En el instituto real también: los hay deportivos y culturales, suelen pedir un profesor asesor y, en los de béisbol o kendo, las tardes se alargan de verdad. Lo que casi no aparece es el club de investigación paranormal con cuatro amigos y presupuesto infinito; eso queda mejor en la ficción. Si quieres el funcionamiento con más detalle, está en cómo funcionan los clubes escolares en Japón.

Festivales y eventos — Aquellas pruebas en las que ves a gente subida a hombros de otras, compitiendo en el patio, existen: se llaman undokai. Las escuelas también abren las puertas en el festival cultural, el bunkasai, donde cada clase monta un puesto. El café de empleadas o el rincón de cosplay no es el programa oficial del Ministerio: es el puesto que eligió esa clase para el día del festival.

Alumnos en un festival deportivo escolar japonés, con pruebas en el patio

Calzado — En las escuelas japonesas hay casilleros, los getabako, para dejar el zapato de la calle y calzar los uwabaki, el calzado de interior, y no entrar el barro al aula. El anime acierta este gesto casi siempre.

Senpai y kouhai — No es solo un gag del anime. Existe una relación entre alumnos de cursos distintos, sobre todo en el club, y acaba usándose para llamarse. El senpai es el veterano que ya pasó por ese año; el kouhai, el que llega detrás. A veces es apoyo. A veces es jerarquía pesada.

Westminster Chime — Ese es el nombre del timbre nostálgico que suena en tantas escuelas de Japón. En casi todos los animes escolares acabas oyendo ese mismo motivo.

Ijime: acoso escolar — Hay quien piensa que el anime solo enseña el lado bonito del instituto japonés. No es así. Muestra también el ijime. No solo el anime: varios doramas basados en manga giran alrededor de ese tema.

Series como GTO (Great Teacher Onizuka) llegan a casos de ijime que empujan hasta un intento de suicidio, y eso, por desgracia, ocurre en Japón. Y no es un asunto solo de chicos: también hay acoso entre chicas, y de chicas hacia chicos.

Limpieza — Otro acierto que el anime suele dejar en segundo plano: al final de las clases los alumnos barren el aula, el pasillo y a menudo el baño. Se llama souji. No hay un ejército de conserjes para cada pupitre; el cuidado del sitio forma parte del horario.

Uniformes: gakuran, sailor fuku y blazer

El uniforme, el seifuku, es casi la cara del género escolar y, esta vez, el anime no se lo inventa. En secundaria y bachillerato el uniforme es la norma, no la excepción.

Los chicos, en muchas escuelas, siguen con el gakuran: chaqueta oscura de cuello alto, botones con el emblema y pantalón recto, un corte que viene de los uniformes militares europeos de la era Meiji. Las chicas tienen el sailor fuku, la blusa de cuello marinero, lazo o pañuelo y falda plisada. Eso es lo que la cabeza extranjera llama “uniforme japonés”.

Lo que el anime enseña menos: en un montón de institutos el uniforme ya es un blazer occidental, camisa y corbata o lazo, sobre todo en bachillerato. El gakuran y el sailor no desaparecieron; conviven con el blazer. Y el seifuku de verdad es más sobrio que el de la serie: marino, negro, beige, falda a la rodilla. El tartán pastel y la minifalda de revista son estilización para que el personaje se lea de lejos.

Otras características de las escuelas

Comida — En primaria y secundaria el plato del mediodía suele ser el kyūshoku: un menú fijo, pensado por un nutricionista, que los propios alumnos sirven en el aula. No hay carta. En el instituto la cosa cambia: ahí es más habitual el obento casero o la cafetería, que es justo la imagen que el anime de bachillerato repite. Las máquinas de bebidas existen; la chatarra a todas horas, no tanto. Varias escuelas limitan lo que se puede comprar o traer.

Escuela solo para chicas — Existen escuelas femeninas en Japón. Algunas, con los años, han abierto matrícula a chicos, el giro que Maid-Sama! usa de trama. Imagina cómo debieron de quedarse los primeros en entrar.

Estudiantes japonesas con uniforme sailor y mascarilla en la calle

Pruebas de acceso — El último año aprieta de verdad: hay que estudiar como locos para el examen de ingreso, la prueba que más pesa en esa etapa. Como en el anime, hay academias de refuerzo, profesores que sostienen y una carrera que no cabe en el horario del club.

Viajes escolares — Los viajes de estudios no son un adorno del guion. Hay grupos que se van a Okinawa, a otra prefectura o a un punto turístico del país, y algunas escuelas organizan incluso un viaje a Corea u otro destino cercano.

Lo que el anime escolar no copia del todo

Cabello de color — Japón puede ser liberal con la moda en la calle; dentro de la escuela, no tanto. Es poco común ver alumnos con el pelo teñido de colores llamativos. Hay centros que prohíben peinados y tintes, y el negro liso sigue siendo la expectativa en no pocos reglamentos.

Azotea de una escuela japonesa y falda del uniforme escolar

Las faldas no salen de fábrica tan cortas — En el anime, la falda suele cortar muslo. En la calle japonesa también ves faldas cortas… pero el uniforme, tal como lo entrega la escuela, no es extremadamente corto. Son las chicas quienes las suben, a menudo fuera del recinto, para dejarlas por encima de la rodilla. El dibujo tomó ese gesto y lo convirtió en cliché. Algunas escuelas miden el largo y no pasan ciertas alteraciones. Lo desglosamos en si las faldas del uniforme japonés son realmente tan cortas.

La azotea — Casi todo anime escolar acaba en el techo del edificio. En un gran número de escuelas de Japón el acceso está cerrado, a veces con candado, por seguridad. Hay quien se cuela igual. ¿Por qué tanta escena ahí arriba? Porque el techo le da al dibujante un cielo limpio, un reloj al fondo y a los personajes un rato a solas. En la vida real, el almuerzo es el aula o el patio, no el pretil.

Fotograma de anime escolar con estudiantes en el instituto

Notas — En algunas series clavan el ranking de la clase en la pared. Puede ocurrir, pero no en todas partes. En la mayoría, a los mejores se les reconoce con más discreción.

Consejo estudiantil — El anime lo pinta como si mandara en la escuela. El consejo ayuda a organizar festivales, papeles y eventos; no suele tener el poder de expulsar a nadie ni de reescribir el reglamento.

Niños en el patio de una escuela de Japón

Escuelas de Japón o de anime

Aunque los animes retratan bien la vida escolar japonesa, exageran casi todo lo que pueden: lo prohibido, lo que rompe la norma, la alegría constante. La escuela japonesa es más rigurosa, y al mismo tiempo es una escuela: se estudia, se siguen reglas, se hacen amigos, hay enamoramientos y hay travesuras. Como en cualquier sitio, a muchos no les apetece ir. Yo mismo, durante mi viaje, me encontré con alumnos que faltaban a clase.

Abajo dejo una lista de animes escolares para quien quiera seguir mirando el instituto japonés desde la pantalla:

  • Toradora
  • Another
  • K-On
  • Suzumiya Haruhi
  • Hyouka
  • Kimi ni Todoke
  • Yahari Ore no Seishun Love Comedy wa Machigatteiru
  • Kokoro Connect
  • Great Teacher Onizuka (GTO)
  • Gin no Saji
  • Angel Beats!
  • Sakurasou no Pet na Kanojo

No hace falta que aclare que, en la vida real, los chicos no caen de casualidad sobre el pecho de las chicas. Ni que monstruos, masacres, chicas mágicas, criaturas raras, viajeros del tiempo y fenómenos paranormales aparecen en el recreo. Si se te ocurre otro cliché que el anime hincha, déjalo en los comentarios.

Fuentes y enlaces útiles

Sobre el autor

Kevin Henrique

Especialista con más de 10 años de experiencia en cultura asiática, con foco en Japón, Corea, anime y juegos. Autodidacta, escritor y viajero centrado en enseñar japonés, consejos de turismo y curiosidades profundas.

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