Después de la pandemia de COVID-19, Japón mantuvo cerrada la entrada de turistas durante más de dos años. En 2022 la pregunta era concreta. ¿Será posible viajar a Japón este año?
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¿Quién podía entrar en aquel invierno?
El 29 de noviembre de 2021, con la variante ómicron ya detectada fuera de Japón, el gobierno anunció un cierre más duro. Desde las 00:00 del 30 de noviembre, hora de Japón, quedaron suspendidas las nuevas entradas de extranjeros no residentes. El aviso de la Embajada de Estados Unidos en Tokio incluye en esa suspensión a los estudiantes en viaje educativo y sitúa el cupo diario, a partir del 1 de diciembre de 2021, en 3.000 viajeros, frente a los 5.000 de antes.
A finales de 2021 todavía se tramitaban algunas entradas por trabajo y estudio. El cierre del 30 de noviembre las detuvo. Cuando la frontera no estaba del todo cerrada, el trámite que seguía abierto pasaba por un certificado de elegibilidad, por el vínculo de cónyuge o hijo de un ciudadano japonés, o por una autorización del ministerio competente. El visado de turismo seguía suspendido.
Las categorías de visado para Japón explican qué trámite corresponde cuando el viaje no cabe en una estancia corta.

¿Cuándo volvió el visado de turismo?
Yo personalmente tenía la esperanza de que el visado de turismo saliera todavía en 2022, al menos antes de que acabara el año. Otros lo dejaban para 2023.
La exención volvió a las 00:00 del 11 de octubre de 2022, hora de Japón, para las nacionalidades que ya estaban exentas antes de la pandemia. Lo recogen las medidas fronterizas del Ministerio de Asuntos Exteriores. Ese día se eliminó el límite que obligaba a entrar con un paquete turístico y dejó de hacer falta el certificado ERFS para tramitar visados, según el aviso de la Embajada de Japón en México. El 4 de septiembre de 2022 ya se había levantado la denegación de desembarco aplicada a todos los países y regiones, pero la estancia corta sin visado tuvo que esperar al 11 de octubre: entre esas dos fechas, la entrada seguía atada a un visado y a las medidas por fases.
Los visados de una entrada y de entradas múltiples que la pandemia había dejado en suspenso recuperaron la validez el mismo 11 de octubre. Los emitidos por las vías Business Track y Residence Track, usadas entonces para trabajo y residencia, seguían suspendidos desde las 00:00 del 21 de enero de 2021, según la nota del ministerio fechada el 9 de mayo de 2023.

Qué pedían para entrar y qué dejó de pedirse
En la fase más cerrada, los viajeros firmaban un compromiso por escrito sobre cuarentena y prevención. El contenido de ese papel cambió varias veces. A partir del 7 de septiembre de 2022, según la Embajada de Japón en México, quien llevaba un certificado de al menos tres dosis de vacunas reconocidas por Japón podía ahorrarse la prueba PCR previa, con reglas aparte para algunos vuelos procedentes de China.
Ese filtro sanitario terminó a las 00:00 del 29 de abril de 2023. Desde entonces no se pide un certificado negativo de COVID-19 hecho en las 72 horas anteriores a la salida, ni un certificado de tres dosis, como indican las medidas fronterizas. El formato del test, la lista de técnicas aceptadas y la cuarentena de 14 días pertenecen a aquella etapa.
En aquel invierno la mascarilla era la norma en el transporte y en los locales, y varios izakayas adelantaban el cierre.

Qué pide Japón ahora
Con pasaporte español, una estancia de hasta 90 días sin actividad profesional remunerada no necesita visado. Así lo indica la Embajada de Japón en España, y coincide con la lista del Ministerio de Asuntos Exteriores del 1 de septiembre de 2025: España está entre los 74 países y regiones con exención, por 90 días, sin la condición extra de pasaporte electrónico. Tampoco está en el grupo que puede ampliar la estancia hasta seis meses.
El pasaporte brasileño volvió a la exención de 90 días el 30 de septiembre de 2023, y solo si es un pasaporte electrónico conforme al estándar de la OACI. Sin ese chip, hay que pedir visado antes del viaje. El pasaporte colombiano no entra en esa tabla: el mismo ministerio recomienda solicitar visado de antemano, porque si no el examen puede ser estricto y la entrada puede denegarse. Cualquier otra nacionalidad se comprueba en esa lista.
La embajada recomienda registrar el viaje en Visit Japan Web para agilizar la llegada y las compras libres de impuestos. El registro no sustituye al pasaporte.
Al salir de Japón se paga el impuesto internacional de turismo, según la Agencia Tributaria. Desde el 1 de julio de 2026 la cuota es de 3.000 yenes por salida y la cobra la compañía aérea o la naviera dentro del billete. Ciertos contratos de transporte firmados antes de esa fecha mantienen 1.000 yenes aunque la salida sea posterior. Quedan fuera, entre otros, la tripulación, quien sale en un avión o barco oficial, el tránsito que abandona Japón dentro de las 24 horas siguientes a la entrada y los menores de dos años.
Quien necesita visado, por trabajo, estudios, una estancia más larga o una nacionalidad sin exención, paga la tasa en la embajada que lo expide. En España, desde el 1 de julio de 2026, el visado ordinario cuesta 90 euros y el de entradas múltiples 181 euros. Los españoles están exentos de esa tasa. Las solicitudes recibidas hasta el 30 de junio de 2026 mantienen la tarifa anterior aunque el visado se entregue después.
El JESTA, el sistema electrónico de autorización de viaje, figura en la Ley 32 de 2026, promulgada el 5 de junio de 2026. La Agencia de Servicios de Inmigración describe la reforma y no publica formulario ni fecha de apertura. Hasta que ese trámite exista, el pasaporte español entra sin autorización electrónica previa.
La esperanza de ver el turismo dentro de 2022 se cumplió el 11 de octubre de aquel año. Para un viaje corto, el cálculo cabe en tres datos: la nacionalidad del pasaporte, si la estancia pasa de 90 días y si el plan incluye trabajo remunerado.






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