¿Ha oído hablar de Kofun (古墳)? Este término significa tumba antigua. Estas tumbas en especial fueron hechas como sepulcros para personas influyentes y de alta jerarquía en el Antiguo Japón.
Este período fue desde la segunda mitad del siglo tres hasta la mitad del siglo siete. Estas tumbas son consideradas incluso grandes obras arquitectónicas y son indicios del ascenso de un país con tantos recursos.
Tabla de contenido
Contexto histórico
La formación del Estado Japonés ocurrió en la era Kofun (250-538d.C). Este período posee el nombre con significado literal de ‘’tumbas’’ porque fue en este período que fueron construidas varias tumbas en formatos diferentes en las que acabaron expandiéndose.
Durante este período se estima que fueron construidos más de 160 mil Kofun, conforme muestran datos de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la educación, la Ciencia y la Cultura).
El período Kofun se caracteriza por una cultura sintoísta que existió antes de la introducción del budismo. Y estas influencias también interfirieron de cierta forma en la construcción de las tumbas.

Estructura y características
Los Kofun tuvieron diferentes formatos, el primero fue el circular (円墳), luego el rectangular (前方後方), el cuadrado (方墳) y el más conocido es el Kofun en formato de agujero de cerradura (前方後円).
Este último posee la parte delantera cuadrada y la parte trasera redondeada. Pero no es el único con este formato, sin embargo es el mayor. El Kofun en formato de agujero de cerradura lleva el nombre de Daisen Kofun, tumba dedicada al Emperador Nintoku (仁徳天皇), él fue el 16º Emperador de Japón.
El túmulo en homenaje al emperador está en primero entre los tres mayores del mundo. A continuación tiene el Mausoléu del primer emperador Qin, en China y en tercero la Gran Pirámide de Ginza, en Egipto.

Influencia Sintoísta
El sintoísmo está estrechamente ligado a la sociedad y a la cultura japonesa. El sintoísmo no tiene un fundador, ni escritos sagrados oficiales ni credos fijos, pero preservó sus principales creencias y rituales a lo largo de los tiempos como los que son dirigidos a los muertos.
Al inicio de la construcción de la cultura japonesa de la forma como es hoy, tenía gran influencia con relación a ceremonias y rituales bien específicos, entre ellos rituales a los muertos.
Estos rituales se fueron tornando más organizados conforme aparecían más adeptos y entonces nació el sintoísmo.

Algunas prácticas comunes en estos rituales era el uso de Haniwa (埴輪) que generalmente eran enterrados junto con los muertos como objetos funerarios.
Para hacer el Haniwa se hace la técnica wazumi que consiste en montones de arcilla enrollados eran moldeados y apilados para confeccionar la figura, capa por capa.
Estos Haniwa podían tener formato de vasos, personas y simplemente formas abstractas. Estas pequeñas esculturas quedaban alrededor y encima de las tumbas a fin de delimitar y proteger el área sagrada. Después de que finalizaba el entierro, estos objetos eran quemados dentro de donde estaban delimitando.
La cultura Kofun tuvo más destaque durante este período sintoísta en la historia de Japón. Pero el sintoísmo tuvo su fin por el siglo siete que abrió las puertas para la entrada del budismo.

Una de las creencias budistas tiene relación con la transitoriedad de la vida en la cual predica que ‘’ Todo es impermanente’’. O sea, todo lo que nace tiene la fase de la muerte.
Esta idea prohibió la construcción de los Kofun en 646, por el emperador Kōtoku. Pero de cualquier forma la práctica de las tumbas fue cayendo en desuso también por el mayor uso del recurso de cremación.
No tenían tanto ‘apego’, por así decirlo, a la persona que ya había muerto, era encarado solo como algo natural e inevitable.
Los pueblos antiguos tenían el costumbre de glorificarse por pensar que serían siempre recordados incluso después de su muerte. Por eso estas tumbas antes eran muy valorizadas.
Los Kofun servían para rescatar el recuerdo de personalidades importantes, entonces estas construcciones super elaboradas servían para que la historia de estas personas cayera en el olvido.

Tumbas de agujero de cerradura
El mayor túmulo es el Daisen Kofun, como es denominado la tumba en formato de cerradura, fue desarrollado en el siglo cinco por el año 399 a.C y se encuentra en la ciudad de Sakai, prefectura de Osaka.
El largo total de esta tumba inusual es de 486 metros y 36 de altura. El lugar es bien arbolado que al observar de cerca se asemejan con colinas irregulares.
La preocupación de construir en lugares más altos fue un factor tomado en consideración.

Entretanto, solo es posible tener una buena visualización del formato de agujero de cerradura con algún dron o visto de alguna otra forma de arriba, para tener una visión general.
Ya la tumba más antigua que posee el mismo formato es el Hashihaka Kofun, localizado en el distrito de Makimuku, en Sakurai en la prefectura de Nara.
Esta tumba fue construida en el final del siglo tres y posee 280 metros de largo. Aún no es posible afirmar con toda certeza, pero probablemente esta tumba pertenece a Himiko (reina-samán de Yamatai en el antiguo Japón) o de su sucesor Iyo.
Aunque existan túmulos de varios formatos el de agujero de cerradura es el más común. Este formato apareció entre los siglos tres y siete. Este formato remite a la idea de poder y autoridad.

La parte redondeada es donde quedan los ataúdes y la parte cuadrada era donde ocurrían los rituales.
Estos formatos de cerradura fueron encontrados en fotos de Marte divulgadas por la NASA. Equipe de investigadores pasaron 3 años estudiando para entender la formación de este agujero que para ellos es tan perfecto que no puede ser en decorrención de una erosión natural.
Al buscar referencias terrestres de la abertura la única semejanza fue con estas tumbas del período Kofun.
Y entonces, ¿qué será que estas dos imágenes tienen una ligazón o mera coincidencia?


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