teamLab Borderless en Tokio: el Mori Building Digital Art Museum

teamLab Borderless en Tokio: el Mori Building Digital Art Museum

Las salas de aquella visita, la EN Tea House y la diferencia con teamLab Planets, en Toyosu.

En 2018, uno de los lugares que más me impresionó en Tokio fue el Mori Building Digital Art Museum: teamLab Borderless, entonces en Odaiba. Caminé entre espejos, LEDs y proyecciones que reaccionaban a quien pasaba, y la banda sonora iba con las luces.

Sirve para una cita, para ir con niños y para quien normalmente sale pronto de un museo. Las obras cambian en tiempo real. En aquella visita me quedó la impresión de que había más de lo que cabe en una mirada rápida.

Visitantes sobre una loma, con una cortina de luz y girasoles proyectados en la pared de teamLab Borderless
Índice 3

Qué había en el museo de Odaiba

El sitio dividía el edificio en cinco zonas: Borderless World, Forest of Lamps, EN Tea House, Athletics Forest y Future Park. Borderless World era el laberinto grande. Al entrar había espejos, animaciones e imágenes de color que corrían por el suelo y las paredes, y también cuadros de obras entre esas proyecciones.

Un poco más adelante el suelo subía y, en el centro, caía una cortina de luz. En las paredes se abrían girasoles y otras formas, y al acercarte se dispersaban. Después venía una sala de olas, con pufs para tumbarse y quedarse un rato.

Sala de espejos con puntos de luz que se repiten hasta el infinito y otra sala con barras de LED en el suelo

Todavía en el primer piso había una sala de tiras de LED, con animaciones y una banda sonora que fue una de mis favoritas. También estaba la sala del infinito: espejos, figuras y un juego de focos que alargaban el espacio.

Seguía un bosque de luces y rincones con civilizaciones antiguas y animales. En cada pasillo aparecía otra escena. Subiendo una escalera, en el segundo piso, estaba el bosque de lámparas japonesas, que cambiaban de color.

Bosque de lámparas colgantes en verde y blanco, y una persona cubierta por flores de colores proyectadas
Haces de luz blanca abiertos en abanico y un suelo oscuro cubierto de manchas verdes

Por otro camino del segundo piso estaban Athletics Forest y Future Park, con arte digital ligado al movimiento. Había bolas gigantes, un tobogán, una zona de juego para niños y dos paredes de escalada. Allí se podían colorear dibujos que luego salían en la proyección.

Ahí mismo estaba la EN Tea House: se podía tomar un té mientras en la mesa ocurría otra escena digital. En el edificio de Odaiba la salida quedaba en el segundo piso, así que dejé Athletics Forest para el final, cuando ya había visto el resto.

Un visitante con cámara entre columnas y un techo de hojas de colores, junto a las mesas iluminadas de la EN Tea House

Ese plano es el de 2018. El tobogán, las bolas y la escalada de aquel segundo piso quedaron fuera del sótano actual.

Qué es teamLab Borderless y dónde está ahora

teamLab se formó en 2001. Es un colectivo de artistas, programadores, ingenieros, animadores, matemáticos y arquitectos. Borderless quiere decir sin fronteras, y es el nombre del museo que abrieron con Mori Building. La misma empresa está detrás de ARK Hills, Roppongi Hills y Toranomon Hills. En Roppongi Hills está el Mori Art Museum, que es otra visita y otro edificio.

La sede de Odaiba abrió el 21 de junio de 2018 dentro de Palette Town y cerró el 31 de agosto de 2022 para mudarse. El 9 de febrero de 2024 reabrió en el sótano del Garden Plaza B, planta B1, en Azabudai Hills (1-2-4 Azabudai, Minato), como teamLab Borderless: MORI Building DIGITAL ART MUSEUM. El 31 de julio de 2026 esa sede había superado los 4 millones de visitas. La idea del museo sin mapa se mantuvo y entraron obras nuevas. La ficha oficial habla de unas 70 piezas. Varias, entre ellas la serie Light Sculpture y Bubble Universe, solo se ven en este museo dentro de Japón.

La EN Tea House sigue en Azabudai. Al servir el té, en el cuenco nacen flores que duran mientras queda líquido. También sigue la Sketch Factory: un dibujo hecho en Sketch Ocean puede convertirse en una insignia, una camiseta u otro objeto. Las obras siguen moviéndose, así que una segunda entrada es otro recorrido. Con una sola entrada, la mayoría de la gente se queda unas dos horas. Se entra por franja horaria. Dentro puedes quedarte el tiempo que quieras. Salir cierra la visita, y volver exige otra entrada.

Tokio tiene otro museo del mismo colectivo, teamLab Planets, en Toyosu. Allí se camina por el agua y el cuerpo entra en la obra. Abrió el 7 de julio de 2018 y la ficha oficial lo mantiene hasta finales de 2027. Borderless, en Azabudai, figura como sede permanente. Quien busque las bolas, el tobogán y la escalada que vi en Odaiba los encuentra ahora en Planets.

Las otras pistas de 2018 corresponden a aquel momento. Massless, en el Amos Rex de Helsinki, duró del 30 de agosto de 2018 al 6 de enero de 2019. En Singapur, Future World del ArtScience Museum pasó a llamarse teamLab Future Park en 2025. VenusFort, junto a Palette Town, y Ginza eran otras indicaciones de entonces. La puerta actual del museo de Tokio está en Azabudai Hills.

Cómo llegar y cuánto cuesta

En 2018 se entraba por Palette Town, en Odaiba, pasando el lugar lleno de coches hasta la puerta, cerca de la rueda gigante. Esa entrada cerró con el museo. Un mapa que todavía marque la rueda te deja en Odaiba, lejos de la puerta actual.

Ahora se llega por Azabudai Hills. La estación de Kamiyacho, línea Hibiya, salida 5, conecta bajo tierra con el museo. Roppongi-itchome, línea Namboku, salida 4, también llega al museo por dentro. Desde Ginza, la línea Hibiya te deja en Kamiyacho en unos diez minutos.

Las entradas se compran en la web oficial, con fecha y hora. Salen a la venta hacia el día 1, dos meses antes. Los fines de semana y los festivos se agotan antes. En 2018 la de adulto rondaba los 3.200 yenes. Hoy la de adulto parte de 3.600 yenes y el precio cambia según el día. Los menores de 3 años entran gratis. Quien vaya con niños de primaria necesita un adulto de 18 años o más, uno por cada cinco menores, incluidos los que entran gratis. Si queda cupo, el mismo día se puede comprar en la web oficial o en taquilla, con otra tarifa. Conviene mirar el calendario oficial: muchos días el museo sigue abierto hasta las 21:00, y los cierres no caen siempre el mismo día de la semana.

Para mí, aquella tarde en Odaiba valió más que subir a la Tokyo Skytree y estar de vuelta en la calle al cabo de una hora. Si vas ahora, reserva la franja de Azabudai. Las salas que cuento aquí son las de Palette Town. El sótano nuevo tiene otro recorrido.

Fuentes y enlaces útiles

Sobre el autor

Kevin Henrique

Especialista con más de 10 años de experiencia en cultura asiática, con foco en Japón, Corea, anime y juegos. Autodidacta, escritor y viajero centrado en enseñar japonés, consejos de turismo y curiosidades profundas.

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