Las historias de los dioses Izanagi e Izanami, siendo que Izanagi significa »Aquel que es invitado» e Izanami »Aquella que invita», son historias contadas por los libros Nihongi y Kojiki creados en el siglo VIII alrededor de los años 710 a 720, estos dos libros contienen historias de leyendas mitológicas y también relato de eventos históricos del siglo VIII. Básicamente la mitología japonesa explica la creación del mundo, cómo surgieron los dioses y el origen de los emperadores japoneses.
Tabla de contenido
El surgimiento de Izanagi e Izanami
Después de la creación del cielo y de la tierra los dioses superiores debían reunirse en una reunión para debatir y decidir sobre cuál sería el destino de la tierra, fue así que los dioses superiores llegaron a una conclusión de generar la presencia de dos seres divinos a la existencia y ellos los llamaron de Izanagi e Izanami, estos dos dioses representarían la tierra y el cielo. Los dioses superiores les dieron una lanza llamada de Amenonuhoko y les propusieron crear sus propios hogares.
Izanagi e Izanami fueron hasta el puente flotante del cielo y agitaron la lanza del cielo (amenonuhoko) en el océano. Después que ellos sacaron la lanza del agua, las gotas que caían en el océano formaron una isla llamada de »Onogoro-Shima». En esta isla ellos se enamoraron uno del otro y decidieron casarse y tener hijos. Por lo tanto crearon una ceremonia de casamiento y crearon también una columna sagrada que rodearon en direcciones diferentes, siendo que Izanagi fue por la derecha e Izanami fue por la izquierda.
Después del casamiento la pareja tuvo dos hijos Hiruko y Ambos nacieron imperfectos y fueron colocados en un barco que fue llevado por las corrientes de Onogoro-Shima. La pareja decidió pedir explicaciones a los dioses superiores y ellos dijeron que la iniciativa del encuentro sexual tenía que venir de Izanagi y no de la Izanami.

La muerte de Izanami y el submundo
Entonces Izanagi e Izanami siguieron esa indicación de los dioses superiores y nacieron innumerables divinidades que varias de ellas son muy populares actualmente, ella también dio a luz las islas que forman el Japón. El dios del fuego Kagutsuchi, fue el último hijo a nacer, pues justo después del nacimiento de Kagutsuchi, él acabó quemando a Izanami que así acabó muriendo. Pero incluso muerta el cuerpo de Izanami continuó a generar decenas de dioses.
Con mucha rabia y odio del hijo, Izanagi decapitó a Kagutsuchi con una espada. Al levantar la espada, las gotas de sangre del dios del fuego que derramaron de la espada generaron ocho dioses y del cuerpo muerto surgieron ocho divinidades de la montaña.
Afligido Izanagi entonces va al Yomi (infierno) para intentar traer a Izanami de vuelta a la vida. No le tomó mucho tiempo encontrarla, ella estaba en la puerta de los infiernos. Izanami exigió que Izanagi se quedara esperando lo suficientemente lejos para que él no fuera capaz de verla en la oscuridad. Izanami le dijo al Izanagi que ya era demasiado tarde pues ella ya había comido la comida de Yomi. Izanagi conmovido con la noticia aceptó en regresar al mundo superior. Como acto de despedida, pidió para dejarlo dormir en la entrada del submundo cerca de ella. E Izanami dormía calmadamente pero Izanagi no conseguía dormir pues él iba a vivir sin la compañía de su amada mujer.
Izanagi decide ver el rostro de su mujer por última vez antes de volver al mundo superior. Entonces mientras ella dormía tomó un prendedor de palitos que prendía el cabello de Izanami y encendió fuego al prendedor para servir como una antorcha y la luz de la antorcha iluminó todo el lugar. Izanagi quedó espantado y disgustado al ver que su mujer Izanami estaba en descomposición y llena de gusanos, serpientes y otras criaturas demoníacas deambulando en su cuerpo.

La furia de Izanami
Izanami se enfureció con la insolencia de su marido. Mandó dioses del trueno, mujeres horrendas y un ejército entero de soldados del Yomi para eliminarlo. Al conseguir escapar de todas esas criaturas demoníacas, Izanami cierra el pasaje que une el submundo al mundo superior con una roca enorme y entonces Izanami del otro lado de la roca habla con Izanagi y los dos terminan su casamiento. Izanami promete a Izanagi que mataría mil hombres en una noche. Entonces Izanagi afirma que hará surgir 1.500 hombres. Y desde entonces Izanami representaría la muerte, por causa de su orgullo y sufrimiento.
Después de esos acontecimientos Izanagi fue a purificarse en el mar, pues se sintió un poco deshonrado. Durante ese proceso fueron generados varios dioses malignos con la suciedad e impurezas de su cuerpo. Al lavar su rostro surgieron los dioses más importantes como: Amaterasu (la diosa del sol) que nació a partir de su ojo izquierdo, Tsukuyomi (el dios de la luna) de su ojo derecho y de su nariz surgió Susanoo (el dios de los mares y de las tormentas).
Existen decenas de historias de dioses que surgieron a partir de Izanami e Izanagi y esas historias son fantásticas. Las leyendas mitológicas del Japón son excelentes y existen referencias de ellas en toda parte, sea en animes, juegos y otros. Esperamos que ese artículo haya servido como fuente de conocimiento sobre el asunto.
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