En la mayoría de los países está permitido realizar el proceso de adopción incluso de niños de otros extranjeros.
En Japón, solo en 2011, 430 niños fueron adoptados. Pero, según la BBC News, datos del gobierno japonés muestran que existen más o menos 39 mil niños en instituciones para adopción.
Entre los países desarrollados, Japón es el que tiene la menor tasa de adopción. Vamos a entender mejor el motivo, las reglas y la historia sobre el proceso.

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¿Cómo surgió la adopción en Japón?
Los japoneses comenzaron a practicar la adopción en el período Nara (710-794). Durante ese período la adopción estaba marcada por reglas y conceptos sociales que consistían en la preferencia por niños del sexo masculino.
Esto ocurría porque el motivo para adoptar era el de beneficiar a quien adopta para dar continuidad a los servicios de la casa y cuidar de la familia que solo pueden ser hechos por el hijo hombre. En la falta de hijos de sangre se optaba por la adopción.
Otro motivo también para padres recurrir a hijos adoptivos era cuando el hijo legítimo no podía ser más indicado para la sucesión de la familia.

En el período Nara la adopción también se usaba como mecanismo para crear alianzas. Es decir, podían ser adoptados niños entre familias. Sin embargo, fue en el período Kamakura (1185-1333) que tuvo inicio las alianzas familiares en las cuales era común adoptar niños del sexo masculino aunque la familia ya tuviera hijos de sangre.
En ese período hasta el suegro podía adoptar a los yernos en la falta de un hijo, él pasaba a tener el apellido de la familia de la esposa. Pero la condición debía ser que el adoptado tuviera más un hermano para continuar la linhaje de la familia biológica.
En 1948 hubo revisiones en el código civil para beneficio de los adoptados y no solo para esos fines. Pero en Japón la adopción en la mayoría de los casos es hecha por los propios parientes.

La visión japonesa sobre la adopción
Diferente de otros países, en Japón este proceso adoptivo se vuelve aún más complicado porque está permitido el vínculo de la niño con la familia biológica. De acuerdo con la ley, aunque la niño sea retirada de los cuidados de los padres biológicos, ellos todavía tendrán la guarda sobre ella y pueden decidir su futuro.
Por eso muchas niñas dejadas en orfanatos desde bebés acabam mantenidas en la institución hasta completar dieciocho años de edad.
Desafortunadamente la adopción no es bien aceptada en Japón, pues ellos están muy ligados a los lazos sanguíneos. Adoptar puede ser tenido como acto de vergüenza. Pero cuando ocurre que alguien adopta, la familia hasta cambia de ciudad para presentar a la niño como hija de sangre.
Pero no es tan simple ocultar esta información por causa del registro familiar japonés llamado de Koseki (戸籍). En ese registro deben contener todas las informaciones de la familia inclusive los datos del adoptado que además del nombre de la familia adoptiva debe tener los nombres de la familia biológica.
A pesar de esas situaciones desafiantes existen pequeñas mudanzas siendo hechas respecto a eso. El Hospital Fukuda localizado en Kumamoto es el primer hospital japonés con Servicio Especial de Adopción. Niños con menos de seis años de edad pueden ser colocados para la adopción en el propio hospital.
El servicio especial de adopción es legalizado y con aprobación del Ministerio de Salud y de la Asociación Médica de Japón. Para conseguir participar los padres adoptivos no pueden ofrecer dinero a la institución. Los interesados por la adopción deben contratar un abogado para el proceso de adopción.
Después de ser aprobada, la niño romperá completamente el vínculo con la familia biológica. Pasará a tener el apellido de los padres adoptivos y en el Koseki constará la niño como siendo hija legítima, no necesita registrar que ella fue adoptada.

¿Pueden los extranjeros adoptar niños japoneses?
Si la adopción ya es complicada por los propios japoneses ¡imagina con los de afuera! Solo está permitida la adopción de niños por parte de extranjeros en último caso porque generalmente la prioridad son los parientes. Pero es posible adoptar desde que el extranjero resida en Japón.
Como vimos, los japoneses precian mucho la linhaje y al adoptar eso es roto. Pero por tratarse de un país desarrollado, acaban que el gobierno japonés no tiene problema en »cuidar» financieramente de esos niños.
Una de las posibilidades para quien tiene interés en adoptar es ver la lista de teléfono y dirección en el sitio del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar (está en japonés). O entrar en contacto con el Hospital Fukuda.
Para un extranjero adoptar no es imposible, sin embargo, es necesario paciencia por ser un proceso demorado.

Otra posibilidad de adopción más simple por no tener tanta burocracia es cuando la niño va a vivir con una familia sin ser adoptada legalmente. En 2008 había solo 3.611 niños que vivían en hogares adoptivos bajo ese régimen. Ese valor es pequeño en relación a la cantidad de niños que viven en orfanatos.
En el caso de adopción legal, existen dos tipos: la regular y la especial. La más común es la regular que es cuando la niño no pierde lazos parentales con su familia biológica.
Y la especial está dirigida a niños menores de seis años y es la más indicada para adopciones internacionales.

Adopción de adultos
En Japón ¡esto es más común de lo que se imagina! Esto ocurre para preservar una generación en caso de la falta de herederos. Es común la adopción de personas del sexo masculino por dueños de empresas familiares a fin de asumir los negocios.
Empresas conocidas mundialmente como Toyota, Suzuki y Canon hacen esto para que el negocio dure generaciones.


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