Además de limpias, muchas calles de Japón también resultan muy silenciosas. Claro que eso no ocurre en todas partes, sobre todo en zonas muy concurridas como Ginza o Akihabara, pero en muchos barrios residenciales la calma se nota enseguida.
Hay varios motivos detrás de esa sensación: la cortesía en la vida diaria, una relación distinta con el ruido y un sistema de transporte que hace que el coche no sea tan necesario. Todo eso forma parte de la impresión que muchos visitantes se llevan al volver a casa.

Índice 5
Cortesía en la vida cotidiana
Muchas personas en Japón intentan hacer el menor ruido posible en casa. Las fiestas muy ruidosas, la música a todo volumen y los gritos constantes no suelen formar parte del día a día. Cuando quieren relajarse, muchas veces se quedan en casa, navegan por internet o salen a un bar pequeño o a un local cercano.

Menos coches, más trenes
Aunque mucha gente tiene coche, en el día a día suele moverse más en tren o en bicicleta. El transporte público suele ser más práctico, y además muchas cosas se pueden resolver en un konbini cercano. Eso hace que no siempre sea necesario sacar el coche para ir al centro o hacer pequeños recados.
También hay otro detalle: muchos coches en Japón están bien mantenidos y abundan los modelos híbridos, que suelen ser bastante silenciosos. Incluso los equipos de sonido muy potentes no son tan comunes en la calle como en otros países. Quien escucha música, normalmente lo hace para sí mismo, no para todo el vecindario.

A eso se suma que en varios barrios residenciales la iluminación nocturna no es muy intensa. Esa luz más suave también empuja a mucha gente a quedarse dentro de casa. Si sales a caminar tarde, lo primero que suele llamar la atención es precisamente el silencio.
Japón no es silencioso en todas partes
Por supuesto, también hay zonas más ruidosas. En los barrios con vida nocturna hay más movimiento, y algunas personas todavía tienen que lidiar con los bosozoku, grupos de jóvenes que hacen ruido con sus motos o con comportamientos llamativos y molestos.
Así que Japón no es un país sin ruido. La sensación de calma aparece sobre todo en barrios residenciales, calles pequeñas y zonas donde la cortesía sigue marcando el ritmo de la vida diaria.
Por qué la impresión se queda tanto
Si pasas tiempo en Japón, enseguida entiendes que esa calma no depende de una sola cosa. Nace de muchas costumbres pequeñas que se repiten: menos bocinazos, más respeto, un transporte público eficiente y una forma distinta de usar el espacio compartido.
Por eso la impresión queda tan fuerte. La gente no solo recuerda el orden y la limpieza, sino también lo tranquilo que puede sentirse el ambiente en una simple calle de barrio.
Conclusión
Las calles de Japón no son silenciosas en todas partes, pero muchos barrios residenciales resultan mucho más tranquilos que los de otros países. La cortesía, el tráfico, las costumbres y la vida urbana tienen mucho que ver con eso. Si visitas Japón, basta un paseo corto por una zona residencial al caer la noche para notar esa atmósfera especial.
Comunidad
Comentarios
0 comentarios
Aún no hay comentarios publicados en este idioma.
Enviar comentario