El exceso de felicidad causa infelicidad

ESCRITO POR

A lo largo de los años, varias personas han hablado del suicidio y la infelicidad en Japón, y algunos culpan a la cultura y al trabajo por resultados que en realidad ni siquiera son tan importantes como la gente pretende. Ya he dejado claro en otro artículo que Los japoneses no están deprimidos ni infelices, pero aún existen dudas al respecto.

Buscando respuestas sobre la felicidad, llegué a la pequeña conclusión de que ser demasiado feliz termina entristeciéndonos. La realidad es que todo en exceso es malo, comer demasiado, dormir demasiado, hablar demasiado, trabajar demasiado y muchas cosas más.

La felicidad suele ser el resultado de dopamina, una hormona motivadora capaz de dar satisfacción, placer y alegría. Con él puedes realizar y buscar acciones para encontrar la felicidad. El gran problema es que al buscar demasiada felicidad terminarás infeliz.

El exceso de felicidad causa infelicidad
Cuestiona tu vida con club de literatura doki doki

El efecto de la dopamina en la vida japonesa

La dopamina también suele estar relacionada con los deseos sexuales, algunos investigadores dicen que los adictos a la pornografía terminan bajando sus niveles de dopamina a medida que buscan cosas más extremas para satisfacerse. Esto puede provocar depresión, ansiedad e incluso problemas de salud.

Japón es uno de los países con mayor industria pornográfica del mundo. Si intentas estudiar este universo, verás una cantidad gigantesca de jóvenes vírgenes, sin relaciones y material pornográfico bastante extraño en comparación con Occidente. Lleno de fetiches, cosas extrañas y prohibidas para satisfacer a quienes consumen este material.

La dopamina incluso recibe el sobrenombre de "molécula de adicción" y está presente en cosas como drogas, alcohol e incluso videojuegos. Estas cosas divertidas e inofensivas aumentan drásticamente el sistema de recompensa del cerebro con dopamina. Japón es el escenario perfecto para aquellos que desean llenarse de felicidad con la dopamina.

El exceso de felicidad causa infelicidad

Contamos con una escena llena de juegos, anime, pornografía, paisajes, montañas, templos, museos, castillos, salas de conciertos, karaoke, bares, tiendas y muchos otros lugares para entretener a la población. Algo normal que existe en cualquier país, pero el capitalismo de Japón presenta una cosa muy adictiva llamada novedad.

Japón es el país de las noticias y la diversión.

Si siempre hacemos las mismas cosas, terminaremos enfermándonos y sin sentir alegría por ello. Por eso la dopamina nos estimula a buscar novedades y nuevas formas de placer. El ser humano siempre ha sido impulsado por cosas nuevas e impactantes. Solo mire lo que es popular hoy en día: chismes, controversias y eventos generalizados.

Si crea contenido informativo, cultural y general, a la mayoría de la gente no le importa. Ahora, si escribes algo controvertido, generalizado, aterrador, impactante y extravagante, la gente comienza a compartir y a llenarse de comentarios como si no hubiera un mañana.

El exceso de felicidad causa infelicidad
Las opciones de ocio abundan... ¡las escuelas son una gran prueba de ello!

Cuando los occidentales vemos Japón y su cultura, nos apasiona e interesa disfrutar de las innumerables novedades y posibilidades de diversión que ofrece el país. Pero para los japoneses, estas cosas son normales, incluido el factor novedad, que hace que a muchos ni siquiera les importe tanto, o se sorprendan como a nosotros.

El poder de consumo de los japoneses, junto con las innumerables posibilidades de las que pueden disfrutar, acaba disminuyendo drásticamente los niveles de dopamina en sus cuerpos. Por esta razón, algunos japoneses trabajan sin ningún propósito en la vida. No tienen motivación ni placer propio. Buscan algo nuevo, pero no encuentran más.

Muchos japoneses pueden encontrar la felicidad en las cosas pequeñas. Otros se divierten tanto que no pueden mantener el nivel adecuado de dopamina en su cuerpo. Los japoneses son famosos por ser dedicados, lo que puede acabar trayendo alguna decepción a la hora de alcanzar determinados sueños y metas.

El exceso de felicidad causa infelicidad

El exceso de felicidad causa infelicidad

Algunos creen que la felicidad proviene de los logros y las cosas que tienen. Algunos se esfuerzan mucho por ganar dinero pensando en el futuro, pero terminan sin disfrutar de nada. Algunos están vacíos e insatisfechos incluso después de cumplir sus deseos o porque se preocupan demasiado por los placeres.

La gente busca demasiada felicidad a través de la dopamina y muchas terminan frustradas. Debemos buscar la felicidad a través de nuestro emocional utilizando otra hormona llamada Oxitocina. Cosas como un abrazo, un beso y las palabras pueden liberar mucha oxitocina y traer mucha más felicidad.

La confianza y la aceptación son cosas esenciales de la oxitocina que los japoneses buscan a diario. Desafortunadamente, algunos son presionados, excluidos y aislados, lo que resulta en una gran infelicidad. Quizás el problema no esté en la sociedad, sino en la persona que busca y toma decisiones equivocadas en sus amistades.

El exceso de felicidad causa infelicidad

É lógico que até mesmo a oxitocina em excesso faz mal e pode tornar-nos dependentes de emoções, das pessoas e de uma zona de conforto. Podemos chegar a conclusão que o problema não está no Japão ou em nenhum lugar do mundo, a felicidade depende de nossas escolhas e prioridades.

Los medios de comunicación tienen la culpa de influir erróneamente en las personas. Las empresas y el marketing estudian psicológicamente a las personas para realizar sus ventas, presentando novedades y cosas impactantes que realmente no necesitas para ser feliz. ¡Es realmente sorprendente la facilidad con la que la gente se deja llevar por la ilusión!

Así que aquí está el consejo y ten cuidado de no hacer cosas en exceso y terminar encontrando un gran vacío en tu vida. Me gustaría detallar más este tema, pero será muy grande. ¿Cuál es su opinión al respecto? Agradecemos los comentarios y las acciones.

Compartilhe com seus Amigos!